Profilo di dingodingoBlogElenchi Strumenti Guida
09 novembre

3/5 "Casualidades"

 
 - Evita, ponte guapa que ese coche segurito que es de tío, pero no mucho vayamos a que se enamore y me dejéis en tierra, jejeje.-  Le dí una patadita graciosa en el culo y falsamente ofendida, me replicó:
 
 - Oye! A quién llamas fea? Espérate, que a no ser que se haya puesto tetas, diría que es una chica jijiji, espera..
 
 
 El vehículo se detuvo por completo junto al surtidor y una figura de metro setenta nos presentó a su melena oscura, larguísima, sacudiéndola de lado a lado antes de abrir con desgana la puertecita del depósito.
 
 
 - Jejeje te toca pequeña, tiene barba!- sonreí satisfecho.
 
 - Mierda! Sólo le vi los pelos... uhmm... cuando venga de pagar se lo digo, vale?
 
 - Cuando quieras. Ya te dije que ese coche era de tío, no me haces caso.
 
 
 El conductor colocó la manguera en su lugar correspondiente y de camino hacia la caja se peinó un poco la melena de anuncio. Pagó en efectivo y, justo antes de volver al coche, se recolocó la entrepierna sin ningún disimulo, que atrapada en unos vaqueros tan estrechos como lo estaba, no debía sentirse nada cómoda, pensé.
 
 
 - Agh! Qué asco tío, has visto eso?! Se acaba de coger los huevos, no puedo decirle nada a alguien que se acaba de coger los huevos! No puedo..
 
 - Aish.. está bieeen - dije resignándome -  Mira, al próximo coche se lo pido yo sea quien sea, sí? Pero tú vienes conmigo y me ayudas.
 
 
 Nos sentamos en el escalón de entrada saludando a "Don Gasofa", que es como habíamos empezado a llamar al dependiente. Nos devolvió el saludo asintiemndo ligeremente con la cabeza y siguió leyendo su revista de motor.
Empecé a contarle a Eva que muy al contrario de lo que la mayoría de la gente piensa, el "canto" de las chicharras que nos acompañaba, provenía de su sudor. Sí, las chicharras no sudan líquido como nosotros los humanos (porque no son humanos, son chicharras), sino que sudan ruido. Me esforcé por poner la pose más intelectual posible, le encantaban mis gilipolleces.
 
 Esta vez nos cogió por sorpresa. Hasta que no estuvo enfrente de nuestras narices no nos percatamos de que una Vanette, ese vehículo mitad furgoneta y mitad tamagotchi, se había desviado hasta la estación de servicio. La puerta del conductor quedaba del otro lado, así que me decidí a abordarlo rápidamente para evitar contratiempos de última hora. Rodeé la furgoneta y:
 
 - Lucía.. Joder, Lucía!!- No podía creérmelo.
 
 
 
...CONTINUARÁ...
 
 
 
- dingo -